Boy Olmi – Sustennials — Cultura sustentable

Boy Olmi

Actor y director autodefinido como una persona en permanente deseo de crecer, de aprender, madurar y evolucionar. Algo que muchas veces hace integrando la expresión artística y el compromiso ambiental.


¿Cómo nace tu compromiso con el ambiente?

Mi relación con el ambiente tiene que ver con el aumento de la concepción de mi propio ser, porque creo que todos estamos vinculados con el ambiente como parte que somos de la naturaleza, de ese líquido amniótico en el que flotamos en el útero de nuestra madre, de ese aire que respiramos al nacer y de las playas, los árboles, las estrellas y las cosas que empezaron a maravillarme desde que era muy niño.

Mi padre me proponía abrir los sentidos y observar y recibir el mensaje que venía en todas esas manifestaciones sagradas. Por eso no creo que haya un momento en el que empezara mi compromiso con el ambiente. Sí creo que en las últimas décadas lo que fue más evidente para mi fue la emergencia ambiental y social que atraviesa la humanidad. Por eso lo que asumí tiene que ver con la responsabilidad de las herramientas que manejo a partir de la emoción, que es lo que los actores usamos como materia prima, la narración, la transmisión de contenidos, que es lo que hacemos los directores y productores.

Esa responsabilidad que siento como comunicador y artista es la de usar mis herramientas para ampliar la consciencia grupal hacia la idea de que realmente somos todos parte de la misma cosa. Ese ambiente al que miramos es el ambiente que también somos. Por lo tanto, es probable que en los últimos años se haya agudizado mi compromiso por amor, que es lo que motiva ese compromiso. Es amor desde que yo soy ambiente, desde que todos somos ambiente.

¿Qué significa para vos ser un promotor de estos temas?

Tengo un compromiso amoroso con el ambiente y eso me lleva a que mucha de las acciones que encaro o que propongo tienen que ver con colaborar en ese cuidado. Pero mi compromiso también es social, porque mi sensación es que la crisis ecosocial que atraviesa la humanidad en realidad es una crisis espiritual, que tiene que ver con ese reconoceros parte de un todo. Por lo cual lo que espero y propongo que ocurra con mucha ilusión para resolver los problemas del ambiente, es una cierta elevación del nivel espiritual de nuestra especie.

¿Qué le aconsejarías a alguien que quiere tomar acción en estas temáticas y no sabe por dónde empezar?

Si alguien quiere tomar algún tipo de acción, creo que en ese deseo ya hay una acción que tiene que ver con empezar a enterarse, informarse, encontrarse. Me parece que hay lugares concretos como ONG u organismos que trabajan grupal y colectivamente, pero que no son para todo el mundo. Yo creo que primero uno tiene que encontrarse consigo mismo para entender en qué lugar funciona. Por lo tanto, a lo mejor hay alguien que su acción puede tener que ver con investigar a través de internet toda la información que hay sobre el tema y compartirla, o que quiere escribir sobre el tema y lo hace en la soledad de su casa.

La crisis ecosocial que atraviesa la humanidad en realidad es una crisis espiritual, que tiene que ver con reconocernos parte de un todo.

A lo mejor hay alguien que necesita juntarse con otros para sentirse acompañado en esa lucha que implica entrar a militar y enfrentar intereses opuestos. Entonces todos tenemos un lugar en este camino, algunos desde la lucha, otros desde la creación, otros el de la iluminación, y todos formamos parte de ese camino. Creo que cada uno tiene que encontrar su lugar en este camino que es la evolución de nuestra especie.

¿Qué hábito sustentable de tu vida te da más orgullo? ¿y el que te resulta más difícil de cambiar?

Mi hábito vinculado con la sustentabilidad del que me siento más orgulloso tiene que ver con la cantidad de ideas y de acciones que surgen en mi campo de trabajo creativo, porque creo que muchas de las cosas que he hecho en estos años hacen una pequeña diferencia que es la que yo puedo aportar, y que tiene que ver con mis obras audiovisuales, mis ideas de comunicación y el compromiso público que asumo cuando tengo la posibilidad de hablar de ciertos temas. No lo hago siempre, lo hago cuando resuena en mí en ese momento.

Lo que me cuesta más cambiar tiene que ver con lo que venimos arrastrando culturalmente por generaciones. Aquellas costumbres que nos han legado como mandatos nuestros padres y abuelos y que tienen que ver con hacer un fuego y quemar madera, con comer cosas que no son del todo saludables, con comprar cosas que no son del todo necesarias. Algunos de los hábitos cotidianos que hacen tanta diferencia, estoy hace mucho tiempo intentando cambiarlos, pero a veces me da trabajo. Soy humano.

Boy estrenó como director en 2013 “Jane & Payne”, documental en el que participa y dirige, sobre el encuentro en la Patagonia Argentina entre Jane Goodall y Roger Payne, dos leyendas de la conservación.

Foto principal propiedad de diario La Nación