Chau juguetes, hola creatividad – Sustennials — Cultura sustentable

Chau juguetes, hola creatividad

¿Qué padre o madre no encontró alguna vez a su «bendi» jugando fascinado con objetos de la cocina? En vez de comprar tantos juguetes, mejor observar a lxs más chicxs y ayudarlxs a que exploren y potencien su creatividad.

Victoria Maxwell creó la cuenta Chau Juguetes en febrero de 2020, aunque fue un proceso que empezó mucho antes, cuando su hijo mayor cumplió un año y medio empezó a ir a sesiones de Terapia Ocupacional y de Fonoaudiología. «Yo lo llevaba y lo acompañaba en cada sesión y fui aprendiendo mucho acerca del trabajo que hacían las profesionales con él. Ellas eran las primeras en decirme que el trabajo más importante sucede en casa, donde Beltrán pasa la mayor cantidad de tiempo», cuenta.

Así fue que se dedicó a aprender de todo un poco para poder ayudarlo. Se fue inspirando mucho en sus terapias y en distintas madres que compartían en redes sociales las actividades que hacían con sus hijos, hasta que de a poco empezó a tener ideas propias. «Me fue cambiando la mirada y en todos lados veía una oportunidad para armar un juego o crear una actividad de estimulación», dice.

Empezó a guardar envases descartables, botellas, cajas de cartón. Todo los envases de lo que consumía a diario, para luego transformarlo en un juego. Así llegó un día en el que decidió abrir la cuenta y ver a dónde la llevaba. Sin ponerle demasiados objetivos, confió en que algo iba a llegar cuando fuera el momento. Y así fue. Las actividades que compartía tuvieron una devolución increíble de parte de los seguidores. Y la cuenta empezó a crecer rapidísimo.

«Estábamos en aislamiento, así que ese fue un factor que ayudó muchísimo. Yo estaba ofreciendo lo que muchos padres estaban necesitando: ideas fáciles y caseras para jugar con sus hijos en casa». Su idea siempre fue esa. Mostrar que jugar con nuestros hijos puede ser mucho más fácil de lo que imaginamos. Que no se trata de comprarles un juguete y esperar que se entretengan con eso. Sino que se trata de construir ese juguete con ellos. Pasar tiempo juntos diseñando un juego o una actividad y ayudarlos a aprender algo nuevo.

Es eso lo que Victoria trata de mostrar en cada actividad que comparte. «Lo que hacemos con nuestras manos y con amor y dedicación es mucho más valioso que cualquier objeto que podamos comprar», afirma. Hoy comprueba que esto mismo lo están aprendiendo sus hijos. De a poco se van dando cuenta solos de que el valor real está en el tiempo compartido. Después de todo, cuando ellos nos convocan lo que nos están pidiendo es que les dediquemos nuestro tiempo y atención.

No se trata de comprarles un juguete y esperar que se entretengan con eso. Sino que se trata de construir ese juguete con ellos. Pasar tiempo juntos diseñando un juego o una actividad y ayudarlos a aprender algo nuevo.

Con todo esto, también intenta prepararlos para que eviten el consumo innecesario. Y que a la hora de elegir entre adquirir un juguete que no necesitan o sentarse a armar una catapulta con palitos de helado y gomitas elásticas, opten por lo segundo. Y en el camino desarrollen una nueva habilidad, fomenten su imaginación y su creatividad y se vuelvan cada vez más autónomos.

Así lo resume Victoria: «¡Así que acá estoy! Descubriendo todos los días nuevas formas de conectarme con mis hijos a través del juego. Porque cada chico tiene su mundo, simplemente debemos buscar la manera de conectar con él, seguirlos y estar atentos a lo que nos proponen. Si hacemos eso, tendremos gran terreno ganado a la hora de querer jugar con ellos y captar su atención. ¡En casa tenemos material de sobra para hacerlo!».

Tres actividades que encontrarán en Chau Juguetes:

¡Jugar con espuma de afeitar! Este es un recurso que nunca falla. Tenemos que esparcir un poco de espuma de afeitar sobre la mesa y con los dedos escribir o dibujar formas. También podemos esconder objetos pequeños y jugar a desenterrarlos o usar la espuma como obstáculo para unir dos puntos entre sí, por ejemplo dos imágenes iguales.

¡Pintar sobre hielo! Simplemente tenemos que guardar un recipiente mediano con agua en el freezer. Una vez que se formó el hielo lo sacamos y pintamos sobre el mismo con acuarelas o temperas. Se van formando nuevos colores mientras el hielo se va derritiendo y la experiencia dura un tiempo largo. ¡Pruébenla!

Juego de encastre. Necesitamos tapas de distintos tamaños y una caja de cartón. Vamos a hacer agujeros en la caja según el tamaño de las tapas que tenemos. Así de fácil armamos una actividad de motricidad fina que se trata de introducir las tapas en el agujero del tamaño correspondiente.