Lo que importa, es el ambiente – Sustennials — Cultura sustentable

Lo que importa, es el ambiente

Si de cuidar el ambiente se trata el sector privado es un eslabón clave y la industria de bebidas no es la excepción. Hablamos con Juan Pablo Barrale, Gerente de Asuntos Corporativos de CCU Argentina, quien nos cuenta las metas de la empresa a 2030 en tres aspectos clave: Agua, Emisiones y Residuos.

CCU es una empresa muy importante para todos los que disfrutamos de tomar una rica sidra o cerveza: elabora las marcas de cerveza Schneider, Heineken, Imperial, Miller, Santa Fe, Salta, entre otras, y las sidras Real, La Victoria, y Sáenz Briones 1888. Pero además de acompañarnos a compartir buenos momentos con amigos, y más importante aún, nos acompaña en la preocupación por el ambiente y en el compromiso de pasar a la acción.

En los últimos 10 años, CCU logró reducir un 27% el consumo de energía eléctrica y un 49% el consumo de energía térmica, que es el equivalente a lo que consumen más de 13 mil hogares por año en Argentina. Además, el consumo de agua se redujo en un 53%, y ese ahorro equivale a lo que consumen casi 37.358 personas por año. También logró reducir la emisión de gases de efecto invernadero en un 40%. Y allí no termina: su valorización de residuos alcanzó un 99,5%. Para la próxima década no dudaron en aumentar la apuesta y trazar nuevas metas, en las que ya han comenzado a trabajar.

Sabemos que la crisis ambiental requiere de un compromiso multisectorial. En este sentido, ¿cuál es el rol específico de las empresas?

Desde hace tiempo, hay un compromiso muy claro por pensar en una producción más sustentable y amigable con el Planeta. En el caso de CCU, esa voluntad se plasma en nuestra Visión Medioambiental 2030. Comenzamos en 2010, trazando metas ambiciosas en agua, emisiones y residuos, y vamos por un camino muy claro para convertir a CCU en un referente en sustentabilidad ambiental 

Ya no son sólo los ciudadanos en su toma de conciencia los que están involucrados en este cambio positivo de la mirada ambiental, sino también las empresas, como parte y motor de las sociedad, tuvieron la necesidad de plantearse un desarrollo de sus actividades más sostenible. 

En este contexto, las empresas intervenimos como actores, muchas veces fundamentales, para movilizar el cambio. No sólo por tener los recursos capaces de hacerlo posible, sino también como agentes de inspiración, como líderes del cambio. Las empresas debemos estar comprometidas y enfocadas en el impacto que nuestras acciones generan, buscando la forma de mejorar las condiciones de producción y así reducir las consecuencias que impactan sobre el medio ambiente. 

Tanto desde adentro como hacia afuera, todas las organizaciones tenemos que seguir el mismo camino, alineadas con los ODS, con foco en el crecimiento de las empresas tipo B, en pos de asegurar un equilibrio entre productividad y sustentabilidad.

¿Perciben que hay un consumidor cada vez más demandante de empresas más responsables?

Las empresas, al igual que los consumidores, entendimos que el modelo actual de desarrollo y consumo que tenemos debe cambiar, en pos de lograr un modelo sustentable y más responsable en el cuidado y uso de los recursos. 

Para nosotros en CCU, lograr reducir en un 46% nuestro consumo de agua, en un 40% nuestras emisiones y valorizar el 99,4% de nuestros residuos es una forma de ponernos frente a esa realidad, con una actitud proactiva.

La información y la rápida visibilidad de los problemas que afectan al medio ambiente, viene generando un impacto positivo en la mentalidad y accionar de las personas. Hoy en día, todos somos más conscientes a la hora de consumir, a la hora de tomar decisiones que puedan generar un impacto en el planeta. 

No sólo los consumidores deben demandar y ejercer mayor responsabilidad en cuanto al medio ambiente, sino también todas las empresas que tenemos la posibilidad, debemos ponernos al servicio de la sociedad y pensar en acciones a largo plazo. Hoy, nuestras latas tienen un 70% de aluminio reciclado, los cartones que usamos, un 75% de material recuperado y las botellas de vidrio, hasta un 30%. Hay un enfoque integral, en la cadena de valor para lograr esa producción sustentable. Las compañías tenemos que cuidar a nuestra gente, cuidar nuestros recursos, nuestro lugar. Debemos asegurarnos de mantener la actividad, los puestos de trabajo y, al mismo tiempo, conectar con las comunidades, trabajando articuladamente, con las autoridades de gobierno local, empleados y consumidores, para lograr un desarrollo más sostenible.

¿En qué consiste la Visión Medioambiental 2030 de CCU? (continuidad de compromiso anterior)

Para CCU, la sustentabilidad constituye uno de los tres pilares estratégicos (junto con rentabilidad y crecimiento), para alcanzar nuestro propósito: crear experiencias para compartir juntos un mejor vivir.

Tomando como punto de partida este enfoque y basándonos en tres dimensiones medioambientales específicas, agua, emisiones y residuos, diseñamos un modelo de sustentabilidad que integra 30 iniciativas a cumplir hacia el 2030. Entre las principales están, reducir el consumo de agua en un 60%, reducir las emisiones de CO2 en un 50%, valorizar en un 100% los residuos industriales sólidos, utilizar el 50% de material reciclado en envases y embalajes, disponer 100% de envases y embalajes reutilizables, reciclables o compostables, utilizar en un 75% energías renovables y fomentar la economía circular.

A través del cumplimiento de estas metas, buscamos asegurar una visión a largo plazo de sustentabilidad en la compañía, conectarnos con temas ambientales que nos unen con todas las personas que forman parte de nuestra cadena de valor, como clientes, proveedores, trabajadores y comunidades, y a través de nuestras marcas, lograr promover un consumo responsable, brindar información transparente, e impulsar la innovación. 

Sabemos que la industria de bebidas tiene una huella hídrica importante, ¿cómo trabajaron en CCU para reducir el consumo de agua hasta la fecha y proyectar la próxima década?

Gracias a nuestro modelo de sustentabilidad, que tiene al agua como uno de sus pilares fundamentales, logramos en los últimos 10 años reducir el consumo de agua en un 46%, con el objetivo de poder llegar a reducirlo en un 67% para el 2030.

Si bien el tipo de industria de las bebidas involucra el uso del agua en casi todos los procesos, pusimos foco en desarrollar e implementar estrategias y procedimientos que nos permitan hacer un uso consciente y cuidado de este recurso, acompañado de mecanismos y métodos de reutilización tanto a nivel productivo como para enseñar e informar a nuestros consumidores, clientes, proveedores. 

Un factor clave fue el crecimiento del consumo de cerveza en lata: en el proceso, se ahorra un 60% del consumo de agua y es muy eficiente. Luego, el trabajo a conciencia de nuestra gente en cada detalle de su trabajo para lograr un uso responsable del recurso día a día. 

¿Cómo están abordando desde CCU la emergencia que representa el cambio climático? 

En este contexto de emergencia climática, el primer desafío que tenemos como empresa es consolidar nuestro modelo de gestión de sustentabilidad que involucra 3 dimensiones: Planeta; Marcas que nos Inspiran y Personas. Para poder lograrlo, es necesario que todas las personas que integramos CCU estemos involucradas y comprometidas, con el fin de alcanzar cada una de las metas e iniciativas del modelo. Será un proceso que se dé a largo plazo, que requerirá integrar desafíos económicos, ambientales y sociales, que son el centro de nuestra actividad. 

Estamos convencidos de que este es el camino que no solo deben tomar las marcas, sino también la industria. Todos podemos ser parte del cambio, pensando en sociedades más justas, más equilibradas, donde vivamos experiencias que mejoren nuestra calidad de vida.

La generación de residuos representa otra gran problemática ambiental. ¿Cómo trabajan en su valorización y qué nuevas metas se han trazado?

Como parte de las metas medioambientales, uno de los pilares centrales en los que pusimos foco es en el tema de los residuos. No sólamente con el objetivo de reducir su producción, sino también con el objetivo de encontrar la forma de poder reutilizarlos y reciclarlos. Es importante tener en cuenta y basarnos en un sistema de gestión y producción que permita llevar adelante una economía circular, es decir, lograr desarrollar un sistema donde una vez que los productos agoten su vida útil,  puedan volver a ser utilizados . No sólo hay que usar la menor cantidad de recursos a la hora de producir, sino también generar la menor cantidad de residuos a la hora de consumir. Es por eso que nos propusimos valorizar en un 100% los residuos industriales sólidos, utilizar el 50% de material reciclado en envases y embalajes, disponer 100% de envases y embalajes reutilizables, reciclables o compostables.

CCU habla de dejarle un mejor planeta a las futuras generaciones, ¿cuál creés que es el mayor desafío que tenemos como sociedad para lograr esta equidad intergeneracional?

Vivimos en un contexto social y cultural cada vez más entrelazado y conectado a nivel mundial. Las plataformas de comunicación, la globalización, hasta la pandemia, nos demostraron que no existen fronteras ni barreras. Hoy en día las causas y los valores exceden el territorio y a las generaciones.

Si bien cada país tiene sus propias normas y legislaciones, y a su vez cada generación es distinta, con intereses y modos de vida distintos, todos tenemos acceso fácil y rápido a la misma información. Esto permite que a pesar de las diferencias, generaciones y países se unan y conecten, nutriéndose y aprendiendo unas de las otras, para lograr un objetivo en común. Como consecuencia, hoy en día los hechos y sucesos relacionados al cuidado y protección del planeta tienen una mayor visibilidad, compromiso y lugar en las agendas del mundo. 

El desafío está entonces en seguir en este camino, conectados tanto ciudadanos, como empresas y líderes del mundo, con el foco puesto en lograr un desarrollo sostenible de cada una de las actividades que involucran a cada actor y sector.