Revolucionar la moda – Sustennials — Cultura sustentable

Revolucionar la moda

Fashion Revolution busca cambiar las reglas de la industria textil y para eso nos invita a preguntarnos: ¿quién hizo nuestra ropa?. Jessica Pullo, creadora de Biotico y voluntaria de la sede local, nos cuenta en qué consiste el movimiento.

¿Qué es Fashion Revolution?

Fashion Revolution es un movimiento global sin fines de lucro con equipos en más de 100 países de todo el mundo. Realiza campañas para la reforma sistémica de la industria de la moda con un enfoque en la necesidad de una mayor transparencia en la cadena de suministro de la moda. El movimiento Fashion Revolution, fundado por Carry Somers y Orsola de Castro, surge tras el terrible accidente del derrumbamiento del edificio en Rana Plaza en Dacca Bangladesh donde murieron  1138 personas.

¿Cuáles son los problemas sociales y ambientales más urgentes asociados a la industria de la moda?

El problema del sistema de la moda comienza por el “Fast Fashion”, que tiene consecuencias como el aumento de la pobreza de las personas que trabajan en esta industria y la gran contaminación de agua. Por ejemplo, se necesitan 2720 litros de agua para fabricar una camiseta, estimando que el 20 por ciento de la contaminación industrial del agua proviene del tratamiento y teñido de textiles.

¿Qué alternativas existen? ¿Es posible hacer y consumir moda de forma sostenible?

Actualmente hay muchos emprendimientos que se están dedicando a la moda sostenible en Argentina, también podemos consumir vintage o second hand, intercambio de ropa y por supuesto reparar o transformar la ropa de nuestro placard, pero sobre todo evitar el Fast Fashion.

Podemos consumir vintage o second hand, intercambiar ropa y por supuesto reparar o transformar la ropa de nuestro placard, pero sobre todo evitar el Fast Fashion.

La esperanza está puesta en la nueva generación de emprendedores de moda sostenibles, diseñadores, comunicadores, productores de desfiles, tiendas y sobre todo en la nueva generación de consumidores responsables que se han dado cuenta que cada compra es un voto hacia una nueva forma de hacer moda, la que no deja víctimas.

¿En qué consiste la consigna «quién hizo mi ropa?» que proponen en redes sociales?

Lo que se propone en primera medida es hacerte un #selfie con la ropa del revés preguntando #QuienHizoMiRopa a la marca en cuestión y compartiéndola en las redes sociales con los hashtags #WhoMadeMyClothes y #QuienHizoMiRopa. Una fuente de información puede ser el índice de transparencia (fashion transparency index) que Fashion Revolution publica todos los años.

¿Cómo ves el futuro de la moda sostenible en el mundo? 

En el futuro deberían incrementarse el interés por los productos sostenibles, porque es la manera de revertir las amenazas que sufre nuestro planeta por la forma de producir y consumir que tenemos. Lamentablemente el cambio climático y la crisis ambiental no son “una moda” , son algo real de lo que todos tenemos que ocuparnos poniendo nuestro grano de arena, por lo que si no cambiamos nuestros hábitos de consumo a un consumo responsable y nuestra forma de relacionarnos con el ambiente a una manera más consciente y proteccionista, no habrá una perspectiva de futuro posible. 

¿Cómo venimos en Argentina?

En Argentina se están haciendo grandes cambios en pos de la moda sostenible, pero falta muchísimo y sobre todo no generar confusión sobre lo que es sostenible y lo que parece sostenible pero no lo es. Ese es un problema de formación e información. También pienso que falta apoyo desde los programas de gobierno de la ciudad enfocados a moda para impulsar proyectos de moda sostenible.

Desde los usuarios hay muchas personas que están empezando a tomar conciencia pero los consumidores siguen comparando los precios de una prenda no sostenible con una prenda sostenible y creo que ahí está el error. La producción limpia tiene un costo más elevado porque no está esclavizando al trabajador, ni depredando el ambiente y ahí es donde reside la valoración que tiene que empezar a surgir desde el consumo consciente.

La producción limpia tiene un costo más elevado porque no está esclavizando al trabajador, ni depredando el ambiente y ahí es donde reside la valoración que tiene que empezar a surgir desde el consumo consciente.

Argentina está generando cada vez más opciones de slow fashion. En toda la región vemos cómo surgen nuevas marcas sostenibles. En mi opinión los diseñadores necesitamos que las personas nos acompañen para que juntos podamos reescribir la historia de la moda. En cuanto a las pasarelas o ferias de moda sostenible estamos muy atrasados. Mientras que en todo el mundo vemos como proliferan este tipo de eventos sustentables, en nuestro país no estamos ni cerca de lograrlo. Pienso que generando e impulsando este tipo de eventos la sostenibilidad en la moda lograría ser más atractiva para los usuarios, que son un eslabón muy importante para que las marcas de slow fashion escalar.